domingo, 2 de octubre de 2016

Experiencias de Aprendizaje Infants

¿Cómo es mi cuerpo y qué puedo hacer con él?
Experiencias de aprendizaje del Núcleo Temático Integrador

En el transcurso de esta semana las experiencias pedagógicas que se desarrollaron dieron  respuesta a las preguntas del N.T.I.  ¿Cuáles son las partes de mi cara? y ¿Qué puedo sentir con mi cuerpo? Éstas tuvieron el propósito formativo que los infantes reconocieran las partes de su cara y descubrieran cuál era la función de cada una de éstas, explorando de esta manera diferentes sensaciones con sus ojos, nariz, boca y oídos. Cada una de estas experiencias favoreció habilidades y destrezas de los infantes, así mismo estimularon su capacidad para investigar, crear y expresarse a través de sus diferentes lenguajes artísticos, mediante el uso de materiales no convencionales. 

¿Cuáles son las partes de mi cara?

La  experiencia pedagógica  permitió que los infantes reconocieran su cara como parte de su cuerpo y a su vez cómo está conformada. Es decir, reconocieron sus ojos, su nariz, su boca y los oídos.
La experiencia inició con la entonación de la canción “Mi carita redondita”, la cual disfrutan cada vez que la escuchan y se motivan a señalar en su cara las partes que va nombrando la canción. Posteriormente, se les propuso observar e investigar su cara mirándose a través de un CD; del cual también descubrieron que se parecía a un círculo. Los infantes se emocionaban al identificar que en el CD podían observar sus ojos, su nariz, su boca y oídos. Ellos mismos hacían movimientos para observarse aún más.
Luego de esto, ubicaron imágenes de las partes de la cara en un globo inflado. Se realizó un proceso de identificación y ubicación de las mismas donde corresponden, teniendo como conocimientos previos la observación de su cara en el CD. Los infantes lograron armar y ubicar, respondiendo adecuadamente a las preguntas que les formulaban.






Para finalizar, se desarrolló un ejercicio para estimular la manipulación de texturas. Cada uno creó una cara utilizando arcilla, ojos móviles, botones, limpiapipas, lana y zaragozas. 




¿Qué puedo sentir con mi cuerpo? Explorando sensaciones con mis ojos, mi nariz, mi boca y mis oídos
La experiencia permitió que los infantes exploraran y descubrieran las diferentes funciones que tienen algunas partes de su cuerpo. Por medio de flash card y utilizando el títere del salón se les nombraron con palabras sencillas las funciones correspondientes de los ojos, la nariz, la boca y los oídos. Posteriormente, se realizó un ejercicio de exploración donde los infantes vivenciaron las funciones de las partes de su cara haciendo uso de las mismas.




“Con mis ojos puedo ver” Observaron a través de una lupa un círculo pequeño rojo. De esta manera también se potencializaron las nociones de tamaño, color y figura geométrica. 




“Con mi nariz puedo respirar y oler” A través de la imitación realizaron el ejercicio de respirar, así como también olieron su colonia. 



“Con mi boca puedo hablar, sonreír, cantar y comer” A través de la imitación realizaron el ejercicio de hablar, sonreír, reír y cantar. También probaron la azúcar y la sal para trabajar la diferenciación de sabores. Luego, lograron diferenciar estos sabores en alimentos como cheetos (salado) y frunas (dulce).



“Con mis oídos puedo escuchar” Se utilizaron tubos de papel higiénico. Se trabajó en parejas, mientras uno hablaba a través del tubo, el otro escuchaba lo que decía utilizando su oído.




Para finalizar la experiencia se realizó una representación simbólica; un mural con los niños y las niñas. El cual les permitió rememorar la experiencia desarrollada. Se ubicaron cuatro (4) cajas, cada una representaba una parte de la cara, las cuales se ilustraron con imágenes de éstas y las funciones que cumplen. En cada caja, los infantes ubicaron los materiales utilizados en la experiencia según correspondía, es decir, por ejemplo, la lupa la ubicaron en la caja de los ojos, asociando que con sus ojos pueden ver y así sucesivamente. 








Potencializando habilidades y destrezas
Soporte pedagógico
Para favorecer y potencializar las habilidades comunicativas, cognitivas, corporales, estéticas y motrices de los infantes, se realizaron diferentes experiencias las cuales se evidencian en las siguientes fotografías:
La cara del cerdito es… ¡Un círculo!:
 Los infantes reconocieron la figura geométrica círculo en un CD, con el cual jugaron a reflejar muchos colores en la plazoleta del preescolar y a crear un cerdito. Esta experiencia, a su vez favoreció la estimulación puesto que implicó la entonación de una canción relacionada con los cerditos, la imitación del sonido onomatopéyico propio de éste, además la adquisición de nuevo vocabulario.




Yo tengo una casita… Potencializando la noción grande – pequeño:
A través de la canción “Yo tengo una casita” se potencializó la diferenciación de la noción grande – pequeño. En principio, se exploraron los pre – saberes de los infantes sobre la noción mostrándole diferentes objetos grandes y pequeños de su entorno, luego entonaron la canción, así como también decoraron una casa grande con papel rasgado y garabatearon una casa pequeña. Se ubicaron las casas en un plano vertical para propiciarles una postura diferente para trabajar (de pie) y fortalecer la musculatura. Para finalizar realizaron una ficha de trabajo sobre la noción grande – pequeño. 






¡Sol solecito, luna lunera!:

Los infantes disfrutaron de la lectura de un cuento donde se trabajó los fenómenos de la naturaleza: día y noche. En él mismo se estimuló el lenguaje a través de preguntas. A su vez, desarrollaron un trabajo artístico rellenando un sol y una luna con materiales de diferentes texturas: algodón y aserrín; de esta manera se potencializó la diferenciación entre suave y áspero. Finalizaron observando videos sobre dichos fenómenos.




 Adivina adivinador… Diferenciando 
dulce – salado y suave – áspero:

Se inició la experiencia con la lectura de un cuento que incluía el reconocimiento de sabores y texturas (dulce – salado y suave – áspero). En la narración del cuento, podían observar alimentos y objetos con estas características. Posteriormente, utilizando la caja mágica descubrieron, identificaron y diferenciaron objetos suaves y ásperos, manipulando los mismos con sus manos. Así mismo, con sus ojos cerrados adivinaban y reconocían si los alimentos que estaban probando eran dulces o salados. 





-          Expresión artística: Garabateando:
 Se potencializaron habilidades implicadas en el ejercicio de garabatear. Se utilizaron tizas y crayolas para esto.



Estrategias para la estimulación del lenguaje:
Para alcanzar los objetivos propuestos dentro del plan de estimulación, se desarrollaron ejercicios que fortalecen los órganos fono–articuladores y que enriquecen el vocabulario de los infantes, tales como:
- -Juegos con la señora Lengua: Movimientos oro – faciales
- -Imitación de sonidos onomatopéyicos de animales: la vaca, el cerdo y la gallina
- -Entonación de canciones relacionadas con los animales
--Inclusión del nombre de estos animales en su vocabulario. Se  dispuso una cartelera de lenguaje, donde diariamente los infantes observan las imágenes que representan el vocabulario que se está trabajando, en esta ocasión los animales de la granja. 




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